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Partiendo de que una instalación eléctrica es una compleja estructura capaz de convertir la energía mecánica en energía eléctrica, el funcionamiento de las centrales eléctricas tiene que ver con el proceso de fabricación de la electricidad. La función de una instalación denominada central eléctrica es transformar energía procedente de otra fuente energética en electricidad que se usa en todas las actividades relacionadas con la vida y los consumidores.

Estas plantas se sitúan generalmente en las cercanías de fuentes de energía básicas como en las confluencias de ríos, yacimientos de carbón, parques eólicos, parques solares y plantas que extraen energía de las olas del mar, energía mareomotriz.

Hay varios tipos de centrales eléctricas y dependen de las distintas materias primas empleadas para obtener la energía eléctrica, diferenciándose en la energía potencial primaria que da origen a la transformación.

Las más comunes son las centrales hidroeléctricas y son las más rentables aunque su costo de instalación es superior a las demás, pero el rendimiento es mayor y genera mayores beneficios.

Las plantas nucleares funcionan a partir del elemento principal que es el uranio 235 que está presente en la naturaleza. Sin embargo, además de este elemento natural, las centrales nucleares trabajan con uranio 233 y plutonio 239, que junto con el anteriormente mencionado, son los tres combustibles fisionables necesarios para que esta planta funcione creando electricidad.

Las centrales geotérmicas extraen energía procedente de la tierra, del suelo y se trata de energía térmica que es poco aprovechable debido al difícil acceso al interior según los expertos.

Las plantas mareomotrices son las que utilizan la energía de las mareas procedente de mares, océanos y lagos. Y las eólicas aprovechan los vientos o corrientes de aire para generar energía eléctrica, siendo de coste elevado este tipo de instalaciones.

Las centrales solares o heliotérmicas, la energía luminosa y térmica proveniente del sol en forma de radiación electromagnética, es transformada en energía eléctrica mediante el empleo de células.

Las plantas hidrotérmicas producen la energía a través del aprovechamiento de la energía térmica de grandes extensiones de agua, emplazándose junto a mares y océanos.

Las denominadas térmicas, son centrales eléctricas que basan su funcionamiento en combustibles tales como el carbón, que es sólido, el gasoil y fuel oil procedentes de la refinación del petróleo crudo y son líquidos, y el gas natural que es gaseoso. Estas plantas tienen que estar ubicadas en la proximidad de yacimientos, refinerías o grupos industriales.

 
centrales electricas

Las instalaciones eléctricas antiguas pueden poner en riesgo la integridad de una vivienda, local o establecimiento del tipo que sea, industrial o de otra índole. El paso del tiempo influye en el desgaste de los equipos porque al estar en constante uso, requieren revisiones que a veces derivan en una reforma de la instalación.

Los expertos afirman que renovar la instalación eléctrica vivienda a los 30 años de la inicial es más que conveniente, ya que trabaja muy forzada sobre todo teniendo en cuenta que cuando era nueva no tendría la carga de uso que tiene 30 años después.

Hace esa cantidad de años, el número de aparatos y electrodomésticos que ahora se tienen funcionando no era el mismo, ni los materiales empleados entonces tienen la misma calidad ni resistencia que los actuales. Solo con estas dos certezas ya es suficiente argumento para someter a revisión una instalación muy antigua que podría ser el foco de un accidente con origen eléctrico. Este es uno de los motivos que las compañías de seguros aducen al hablar de la siniestralidad de sus clientes, en un elevado porcentaje de naturaleza eléctrica que deriva en incendio.

Los cortocircuitos que se producen por un mal funcionamiento y sobrecargas eléctricas de una instalación antigua, a la cual hay que someter por ley a una revisión periódica que detecte anormalidades de los equipos y de los materiales, están a la orden del día.

Y ya que el mantenimiento y conservación de los inmuebles corresponde a los propietarios, de ocurrir un siniestro por falta de observar la ley vigente, ni las compañías se hacen cargo de las consecuencias. Y se puede desencadenar un problema de graves proporciones para el dueño de una vivienda o local.

Los instaladores eléctricos y agentes autorizados suelen encontrarse con instalaciones muy viejas que tienen mecanismos antiguos que hacen falsos contactos, soportan secciones de hilos muy pequeños incapaces de responder a las demandas eléctricas actuales y se calientan. Pero también hay propietarios que desoyen las más elementales normas de actuación con los equipos y los adulteran para lo que creen es una ventaja favorable. Finalmente es todo lo contrario y se puede evitar solicitando una revisión y la correspondiente reforma de la instalación eléctrica o partes de la misma.

Esta medida es garantía de seguridad y tranquilidad para los inmuebles antiguos y para todas aquellas instalaciones, ya que la inspección es obligatoria periódicamente. Pero hay usuarios que no cumplen con este requisito.

Panel electrico

Si tenemos en cuenta que un circuito eléctrico es el recorrido por el que circula la corriente, el instrumento que mide la intensidad electrica de dicha corriente se denomina amperímetro. La unidad de medida con la que trabaja es el amperio y submúltiplos del mismo, el miliamperio y el micro-amperio, siendo así que los usos de uno u otro vendrán determinados por el tipo de corriente, que será asimismo corriente continua o corriente alterna.

Al contar con el amperímetro, podremos conocer la cantidad de corriente que circula por un conductor en cada momento, ayudando con ello al buen funcionamiento de los equipos y detectando alzas y bajas repentinas de la corriente eléctrica mientras esta tiene lugar. Es por ello que los amperímetros se utilizan para averiguar  los fallos de altas y bajas de la cantidad de corriente y reparar equipos eléctricos dañados por este motivo. Suelen utilizarse además con un voltímetro para obtener los valores de resistencias que aplica la Ley de Ohm, dando lugar a la técnica llamada “método del voltímetro-amperímetro”.

Y con el fin de medir la corriente que circula por un circuito, es imprescindible establecer la conexión entre el amperímetro con la fuente de alimentación y con el receptor de la corriente. Y en la actualidad se pueden encontrar en el mercado una variedad de tipos de amperímetros cuya última calificación en base a su aparición más reciente es el amperímetro digital. Este instrumento es el que tecnológicamente resulta ser más exacto, eliminando los errores de lectura de los tradicionales y más antiguos pero cuya calidad como instrumento estará sujeta a la calidad de los circuitos empleados, que sustituyen a las partes mecánicas móviles de los anteriores.

Y teniendo en cuenta que la tecnología digital se impone por ser a menudo más confiable, también permite que estos amperímetros se instalen de forma permanente en los equipos, admitiendo también los instrumentos portátiles. Y dos de los amperímetros portátiles más utilizados hoy en día son el multímetro y la pinza amperométrica. El multímetro, como su propio nombre indica, cuenta con un selector que según la posición, actúa como amperímetro, voltímetro u ohmímetro (intensidad, tensión o resistencias). Y las pinzas amperométricas, también conocidas como amperímetro de tenaza o de gancho, son prácticas porque miden la intensidad de corrientes tanto alternas como continuas sin interrumpir el circuito ni abrirlo.

Sin embargo, este último instrumento de las pinzas para medir la intensidad eléctrica también ha evolucionado a multímetro, aunque su uso como amperímetro sigue siendo el más amplio en el campo de la electricidad en general.

intensidad electrica

El primer objetivo del mantenimiento en las instalaciones industriales es evitar que se dañen y tener que sustituir sus elementos con el paso del tiempo. Ocurre algo parecido con las estructuras de dichas instalaciones, para lo cual el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo habla del mantenimiento de las instalaciones en general y en particular de las peligrosas. Cabe señalar por tanto, que toda instalación industrial que no recibe revisiones periódicas está más expuesta a que, tanto las estructuras como los equipos con los que trabajan, resulten dañados y también un peligro y un riesgo para las cosas y las personas.

Las causas más comunes de los posibles accidentes en estas instalaciones pueden obedecer a múltiples razones, entre ellas fallos debidos a las condiciones de trabajo a las que se ven sometidos los equipos y que pueden dar origen a procesos de corrosión, desgaste de las partes rotativas, fatiga de los materiales, ensuciamiento y daños y deformaciones en las piezas internas, entre otros.

También son causa de sustitución de equipos cuando existe un cambio en las condiciones normales de trabajar con los mismos, así como errores humanos en la identificación de materiales y componentes, influencia directa de agentes externos al proceso habitual y los fallos de organización y de gestión. Todos estos aspectos terminan siendo motivo de afectar a la seguridad de toda la instalación y de las personas, lo cual se evita en la casi totalidad realizando una atención y mantenimiento periódicos.

Por ello es necesario llevar a cabo un programa acorde con la importancia y condiciones de cada instalación en particular, siendo de primordial significación reunir la mayor cantidad de información acerca del estado realizando revisiones específicas. La periodicidad será distinta para cada caso en particular y los encargados del mantenimiento deben elaborar unos cuestionarios de revisión, sencillos y prácticos, que faciliten la tarea actuando como guías de análisis. En muchos casos, son los propios operarios de un equipo quienes podrán efectuar dichos chequeos en el ámbito de su trabajo rutinario.

Toda la información recogida periódicamente será analizada por los responsables de las unidades funcionales si existen, pero en todo caso deberán ser presentadas a los servicios de prevención para organizar y controlar los trabajos. La programación del mantenimiento en las instalaciones industriales podrá basarse en dichos informes y se seguirá un calendario conforme las prioridades. Los tipos de mantenimiento a llevar a cabo pueden ser correctivo, preventivo o predictivo.

instalaciones industriales

Distinguir entre lo que son aparatos eléctricos y electrónicos nos puede llevar a una clasificación de categorías y así conocer las diferencias. Sin embargo, aunque los ejemplos concretos sirven para detectar unos y otros, diremos que los aparatos electronicos incluyen además de producir luz, una serie de elementos como transistores, chips, procesadores y circuitos que están destinados a aprovechar las señales eléctricas para generar una acción o actividades concretas.

Entre los aparatos eléctricos se encuentran los pequeños electrodomésticos y todos sabemos que son aquellos que usamos en el hogar y no necesitan instalación. Es el caso de las planchas, freidoras, tostadoras, cafeteras, cuchillos eléctricos, máquinas de afeitar, depiladoras, licuadoras o robots de cocina, entre otros de características y usos diarios cuya complejidad para funcionar no está basada en procesadores. Eléctricos son también los grandes electrodomésticos entre los que encontramos lavadoras, frigoríficos, congeladores, aparatos de climatización, estufas, lavavajillas, secadoras, microondas o radiadores y cocinas por mencionar los más habituales.

Sin embargo, entramos en las categorías de los aparatos electrónicos y son los equipos de informática y telecomunicaciones como ordenadores, teléfonos, impresoras, copiadoras, equipos de sonido, de imágenes u otra información por telecomunicación. El consumo de aparatos electrónicos hace referencia precisamente a televisores, radios, equipos de sonido como cadenas, amplificadores, reproductores de vídeo y videocámaras, así como a instrumentos musicales. Pero también cajas registradoras, balanzas electrónicas y aparatos similares con procesadores electrónicos.

El alumbrado posibilita otra buena categoría de aparatos eléctricos y son las lámparas y fluorescentes.  Además nos encontramos con las herramientas eléctricas como taladradoras, perforadoras, sierras, máquinas de coser o cortadoras de césped entre otras del mismo funcionamiento. Hay juguetes eléctricos como trenes o coches, y electrónicos como videoconsolas o videojuegos, siempre entendiendo que los componentes electrónicos están presentes cuanto más sofisticado sea en este caso el juguete o juego.

Los aparatos de electromedicina que funcionan a base de luz pero cuyos componentes son electrónicos estarían la mayoría en la categoría de electrónicos, como los de cardiología, radioterapia, diálisis, medicina nuclear, aparatos de laboratorio, ventiladores pulmonares, y cuantos instrumentos medico clínicos se utilizan en este campo.

Son aparatos electronicos en su mayoría los instrumentos de vigilancia y  control como termostatos, detectores de humos, instrumentos de medición y paneles de control de todo tipo como las alarmas. Las máquinas expendedoras son automatismos con componentes electrónicos y todos conocemos ejemplos de vending destinados a alimentación, bebidas, farmacia, libros o flores,  máquinas de café incluidas.

aparatos electronicos

La nueva fórmula del autoconsumo electrico suena bien a priori pero debemos conocer qué es y cuando es rentable. Se basa en tener un tipo de instalación para acumular energía principalmente solar, por lo que hace referencia fundamentalmente a la energía solar y a las llamadas placas solares. Pero también a los aerogeneradores, energía eólica procedente del viento.

Hay varios tipos y son:

1- El autoconsumo aislado, sin conexión con la red de distribución y se es autosuficiente. Requiere disponer de una instalación bien diseñada y de unas baterías de acumulación para almacenar cuando no se genera acción energética de los agentes naturales, viento o sol.

2- El conectado a red, en el que además de la instalación anterior, se está conectado a la red de distribución de una compañía, lo cual supone rizar el rizo de estar conectado a la red “a secas”.

3- El autoconsumidor puede a su vez elegir si exporta su energía a la red con vertido 0 (autoconsumo instantáneo), es decir, no se inyecta energía a la red, algo que aparece reseñado en esta calificación. O con vertido de excedentes de nuestra propia instalación, en el cual aparecen dos figuras enormemente polémicas por no decir surrealistas. La primera es el llamado balance neto, en el que no existe una compensación económica por verter excedente de energía a la red pero sí en el propio “producto” que será valorado en función de escalas temporales como horarios, meses o anualmente.  Y la otra figura contemplada es la venta a la red, para la que el Estado fija el precio.

Desde el propio Ministerio de Industria, máximo responsable del mayor monopolio que existe sobre el consumo mayoritario en nuestro país junto con el agua, se está promoviendo un concepto que no es nuevo pero sí lo es en el planteamiento, ya que parece responder a una necesidad imperiosa de abaratar el precio de la factura energética en los hogares y empresas. En definitiva, de pagar menos o evitar que se siga disparando este dispendio al que los consumidores se ven abocados sobre todo en los meses más duros del año.

¿Es una solución que realmente es rentable? ¿O es una alternativa de negocio encubierta más para los implicados en la comercialización del llamado autoconsumo electrico? En una situación comprometida para la economía y en consecuencia para el consumo, precisamente el consumo de energía eléctrica se presenta como el gran escollo del que dependemos todos para vivir el día a día a todos los niveles.

 autoconsumo electrico

A menudo se presentan dudas acerca de la elección más adecuada en cuanto a las tarifas electricas disponibles según los hábitos, del consumo habitual y de la potencia contratada en la vivienda o local. Contratar por primera vez la tarifa o cambiar de una a otra conlleva conocer las características de cada opción y de las compañías que dan suministro eléctrico.

Y teniendo en cuenta que el mercado eléctrico es uno de los más complicados de entender y las facturas son igualmente complejas de descifrar, podría ser interesante ver las facturas de un consumidor con parecidas circunstancias para saber que esa tarifa es la que convendría contratar. Pero los términos que aparecen en las facturas suelen ser incomprensibles para el común de los mortales y reflejan la complejidad a la que las compañías llegan para cobrar la energía eléctrica que suministran.

En un mercado especulativo tan cambiante, actualmente lleva instaurada más de dos años una nueva fórmula llamada Previo Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC) que sustituye al antiguo TUR o Tarifa de Último Recurso. Y el actual PCPC establece la dinámica de cálculo para el pequeño consumidor de energía y su régimen de contratación en valores jurídicos. Es, por tanto, el plan energético en el que se engloban todos los hogares en España y establece los precios máximos en cualquiera de las tarifas fijadas por las compañías.

Para acertar en elegir la mejor tarifa adaptada al consumo de cada hogar, hay que partir de la potencia contratada, y para viviendas con potencia igual o inferior a 10Kw, la opción más recomendable es la que facturan las compañías para cada hora concreta del día. El resultado de disfrutar de esta tarifa es que no todos los meses se paga la misma cantidad y se puede elegir entre tarifa sin discriminación horaria, cuyo valor reside en que se paga lo mismo por el consumo realizado a cualquier hora del día y noche.

Con discriminación horaria, que permite hacer mayor uso energético cuando la franja horaria es más barata, y la que ofrece discriminación horaria supervalle, en la cual se distinguen 3 periodos en que los tramos se pagan a precio más caro (punta), bajo (valle) y superbajo (super valle). Para estos consumidores con potencias igual o menos de 10kw, existe la opción de contratar el mismo precio fijo durante todo el año y evitar las fluctuaciones en el pago de las facturas dadas el resto de tarifas electricas. Este plan está fuera del PVPC y lo ofrecen las comercializadoras que trabajan para las compañías.

tarifas electricas

Cuando se habla de tipos de mantenimiento electrico, en realidad hace referencia a tipos de tareas de mantenimiento. Sin embargo, conocer estos tipos y la importancia de cada uno, demuestra al usuario y a quienes se interesan por esta actividad necesaria, que llevar a cabo una intervención de mantenimiento adecuada reduce los riesgos y aumenta la vida útil de las instalaciones eléctricas.

En base a la productividad de una instalación eléctrica, lo que se pretende es minimizar los parones imprevistos de los diferentes equipos, logrando que funcionen eficientemente y de manera ininterrumpida. Para ello se implementan las inspecciones sistemáticas para detectar desgastes y roturas, sin olvidarse de que éstos deben ser clasificados para saber qué modelo de mantenimiento hay que aplicar a cada equipo. El resultado será tener la instalación en óptimas condiciones de funcionamiento, resolviendo las averías rápidamente como prioridad si no se ha previsto y surge contra todo pronóstico.

Empezaremos por el rutinario: este mantenimiento supone una guía para evaluar las     condiciones en las que está una instalación eléctrica, propone requisitos para su diagnóstico de manera que asegure una protección adecuada frente a problemas tales como cortocircuitos eléctricos, efectos térmicos, sobrecorriente, corrientes de falla o sobretensiones, es decir, monitorea los parámetros eléctricos, además de las características constructivas del sistema eléctrico que inspecciona. Este tipo de mantenimiento rutinario puede efectuarse en forma remota en tiempo real.

El mantenimiento preventivo sin embargo, es la práctica de realizar pruebas en el servicio activo de una instalación, de manera que se puedan detectar, reducir o eliminar los problemas que puedan surgir de manera inminente en la instalación que se valora. Se programan revisiones en puntos vulnerables en momentos concretos y es sistemático, que se realiza aunque la instalación no esté dando problemas. Pasamos al mantenimiento correctivo o también llamado mantenimiento en crisis, un procedimiento en el que muchas instalaciones se basan como único mantenimiento, ya que es el conjunto de tareas destinadas a corregir los defectos de la instalación según se presentan.

El mantenimiento predictivo se basa en ejecutar una serie de tareas que persiguen conocer el punto futuro de fallo de la instalación eléctrica, tanto del equipo o sistema completo o de uno o varios componentes. De esta manera se podría reemplazar un componente en base a un plan preestablecido, siendo un ejemplo de este mantenimiento poder determinar la vida útil de cada elemento que compone la instalación eléctrica que se analiza.

mantenimiento electrico

Cuando se contrata una instalación eléctrica nueva, asaltan las dudas sobre cómo decidir que potencia contratar utilizando el método exacto, que bien puede ser el de prueba y error. Aunque ambos se llevan a cabo sin problemas cuando ya existe suministro eléctrico. Mientras tanto, tenemos que guiarnos por el boletín eléctrico, sello homologado por el cual la autoridad instaladora garantiza el buen estado de la instalación y la potencia máxima que admite.

En efecto puede darse el caso de rebasar la potencia recomendada necesaria para el uso eléctrico de la unidad que se va a dotar de suministro eléctrico, y ello conlleva un desperdicio y también una factura de luz más elevada. Sin embargo, el boletín eléctrico o documento oficial que proporciona el instalador eléctrico acreditando el buen estado de la instalación y la potencia máxima admisible o recomendada, ya sugiere qué tarifa contratar ateniéndose a esa potencia. Y este documento indica qué potencia máxima no podemos rebasar a riesgo de no aguantarla. La potencia recomendada podremos modularla en función del uso que tengamos en el punto de suministro que vamos a solicitar su instalación.

Hay un método exacto para medir el consumo de energía eléctrica y poder así establecer una potencia adecuada a dicho consumo. Siempre que ya se tenga luz. Se trata de unos medidores que se venden en el mercado y basta con instalarlo y utilizarlo durante unos días, testando así el consumo máximo de gasto energético atribuido al suministro doméstico o del que se trate si es un local comercial u otros.

El otro método consiste en medir a base de prueba y error mediante el ICP o interruptor de control de potencia instalado en el cuadro de la instalación eléctrica. Este control se desconecta cuando se utiliza más potencia de la contratada, por lo que el ensayo que nos indica si estamos desperdiciando potencia o no, consiste en encender todos los aparatos eléctricos a la vez y comprobar si el IPC se mantiene intacto. Si no se desconecta, este es el indicador de que se tiene más potencia contratada del máximo recomendable.

Esta prueba es la más evidente, una vez que se tiene suministro eléctrico, de que la potencia contratada es correcta, lo cual puede hacernos decidir si modificar la tarifa a la alza o a la baja. Porque podemos estar pagando kilovatios de más innecesariamente o al revés, se nos presentan desconexiones constantes del IPC por falta de potencia recomendada.

que potencia contratar

En ocasiones un usuario o un grupo de ellos en un edificio o comunidad de vecinos pueden verse afectados por una subida y bajada de tension eléctrica cuyas causas son varias. Como también son variadas las causas de los cortes en el suministro y las consecuencias en los electrodomésticos, negativas porque dejan de funcionar irremediablemente. Las subidas y bajadas de tensión se deben, así como cortes en el suministro y cortocircuitos repentinos, a lo que se denomina energía reactiva vertida en la red. No es la única causa pero sí la más común y se caracteriza por producir mucha energía que alguien o algo como motores eléctricos, fluorescentes al encenderse o transformadores y que se vierte en la red provocando perjuicios irreparables como acabar con la vida de los electrodomésticos.

Pero fundamentalmente estas alteraciones y cortes de suministro eléctrico son debidos, cuando queda descartada una avería en la instalación eléctrica individual, a problemas que se originan en la empresa suministradora. A veces, las caídas de tensión se deben o están relacionadas con acometidas de sección insuficientes por distancias largas desde el punto de alimentación a la vivienda.

Un cortocircuito provoca una bajada de tensión y la luz se vuelve tenue como si estuviera a punto de apagarse, afectando sobre todo a los motores eléctricos o moto compresores como son las neveras, por ejemplo. Y las subidas de tensión, percibidas como aumentos puntuales o picos de subida de la intensidad, provocan efectos negativos en los aparatos eléctricos o electrónicos como batidoras, tostadoras, aspiradoras y similares.

Para minimizar estos efectos negativos ocasionales pero insistentes, una vez que la empresa suministradora hace las comprobaciones y no achaca dichas anomalías al funcionamiento de la línea, es colocar un aparato llamado batería de condensadores automática. Puede hacerse individual para cada aparato o para toda la vivienda, y protegen de las sobretensiones y otras incidencias. Las baterías de condensadores automáticas evitan la pérdida de aparatos eléctricos en las sobretensiones y cortes de suministro, pero podrían no ser eficaces cuando la instalación eléctrica se ve afectada por rayos producidos por grandes tormentas.

Antes de seguir sufriendo las consecuencias de la rotura de electrodomésticos sin aparente razón achacable a la compañía, hay empresas de eficiencia energética que monitorizan durante varios días la red para diagnosticar el fallo antes de que se produzca una subida o bajada de tension eléctrica. Es posible que su factura sea menor que la de reponer electrodomésticos a cada paso.

bajada de tension

El concepto eficiencia liga otros tantos conceptos de sumo interés para el hombre. Ya que la mayor parte de las necesidades de habitabilidad y confort dependen de la energía, encontrar el equilibrio entre el mejor sistema posible y al menor coste para los bolsillos, dispara la investigación y la técnica para lograrlos. Y en esta búsqueda es donde recalan las energías renovables, que conllevan el máximo ahorro energetico y que en esencia están presentes en la naturaleza y son inagotables.

El viento, el sol, la tierra y el agua proporcionan fuentes de energía natural y renovable, es decir, que el hombre está en condiciones tecnológicamente viables para transformar esa energía en fuente de confort y utilización para vivir mejor. Pero la razón siguiente por la que se buscan sistemas rentables energéticamente, es el ahorro económico ya que la energía no es gratuita y transformarla procedente de la naturaleza y adaptarla al consumo, conlleva un coste. Es aquí donde se presentan sistemas alternativos para lograr el máximo ahorro ganando eficiencia en bienestar.

La energía solar, eólica, térmica, biomasa o geotérmica están siendo implementadas cada vez con más interés porque constituyen las fuentes de energía del futuro. Pero aunque ya son la base de numerosos sistemas de climatización para uso doméstico, las instalaciones que requieren para viviendas existentes representan cierta contención para enfrentar el desembolso inicial que da paso al posterior sistema integral de ahorro. Unas más que otras, como la mareomotriz (energía procedente de las mareas del mar) que representa factores en contra que la hacen menos viable según qué zonas.

Los conceptos de energía limpia, inagotable, rentable y abundante resuenan en los hogares sobre todo porque representan, a priori, el destino presente y futuro para lograr eficiencia sin dañar el ecosistema o medioambiente. Y lo mejor es que ya están aquí estos sistemas que utilizan fuentes permanentes e inagotables de energía que la transforman en energía eléctrica capaz de abastecer las necesidades domésticas e industriales.

En zonas donde la luz solar es acaparada durante el día para ser procesada de noche, donde los molinos de viento recogen la masa de aire que circula permanentemente, donde la tierra de alrededor produce calor natural que se transforma en calefacción y agua caliente, o los residuos vegetales y humanos también son materia prima para generar energía y calor, los especialistas ofrecen instalaciones que funcionan eficientemente. Calefacción, refrigeración, suelo radiante y agua caliente sanitaria con un mismo sistema viable para todos estos servicios, ahora mediante cualquier energía de las llamadas renovables.

ahorro energetico

Holanda es uno de los países con más conciencia ecológica y que más apuesta por las energías renovables para reducir la dependencia energética del petróleo. Si a esto le sumamos la gran tradición existente de usar la bicicleta como un medio de transporte diario, tenemos como resultado una brillante idea: una calle capaz de generar electricidad, bautizada como SolaRoad.

Una de las prioridades del gobierno holandés era la triplicar el consumo de energía proveniente de fuentes renovables para el año 2020. Para ello, la ciudad de Krommenie construyó en 2014 un carril bici cubierto con paneles solares para transformar la energía solar en energía eléctrica, dando así lugar a la primera calle del mundo en generar electricidad.

Este carril bici tiene 70,1 metros de longitud y está formado por módulos de hormigón de 2,5 por 3,5 metros cubiertos por paneles solares de vidrio templado con una superficie antideslizante para evitar cualquier accidente. Además, la vía se ha acondicionado con algunas prestaciones extra como luces led para iluminarla en los días nublados y un sistema para calentar la vía y evitar que se formen placas de hielo en los días más fríos.

A día de hoy, ha superado las expectativas y la energía generada durante un año sería suficiente para abastecer con electricidad a 3 casas durante 12 meses, sin embargo, el elevado coste de su construcción (3 millones de euros) hace que el retorno de la inversión no sea factible a corto plazo. A pesar de ello, los fabricantes están convencidos de poder abaratar los costes y señalan que cuanto mayor es la longitud de la vía, más rentable es la inversión.

Si se consiguiese superar los inconvenientes derivados de su construcción podríamos pensar en la posibilidad de instalar este sistema en más carreteras, aprovechando un mayor porcentaje de la energía solar para producir electricidad y eliminar así la enorme dependencia del petróleo, principal causante del cambio climático. ¿Será esto posible? Pronto lo sabremos.

Carril bici con paneles solares

No todas las instalaciones eléctricas son iguales y siempre van a depender de su uso y correspondiente tensión. La utilidad de las mismas requerirá un tipo de voltaje, para lo cual el personal autorizado será el encargado de llevarlas a cabo en el lugar solicitado. Lo que define a una instalación eléctrica es el conjunto de circuitos eléctricos que se instala en un lugar concreto para lograr una función determinada. Como siempre, con el fin de otorgar energía eléctrica capaz de mover elementos, activar procesos y desarrollar actividades mediante aparatos, máquinas o sistemas productivos con intervención o no humana. Por su tensión, estamos acostumbrados a diferenciar varios tipos de instalaciones eléctricas, como son las de alta, media y baja tensión.

Se considera instalación de Alta tensión a aquella que se genera, transporta, distribuye y transforma, así como utilice energía eléctrica con tensiones superiores a 1000 y 1500 voltios dependiendo de si es corriente alterna o continua respectivamente. Esta tensión se origina en las plantas generadoras de fuerza electromotriz que es comienzo de la energía eléctrica y que proviene de diferentes áreas de la naturaleza. Las centrales hidroeléctricas, parques eólicos y fotovoltaicos, además de centrales nucleares y térmicas proporcionan la capacidad de crear fuerza motriz y convertirla en energía eléctrica, la cual debe ser transformada, transportada y distribuida a través de extensas líneas eléctricas que atraviesan vastos territorios para dar servicio a sus habitantes.

La llamada Media tensión hace referencia a una tensión entre 1 y 36 kilovoltios y es la que circula a través de las líneas de distribución eléctrica que desembocan en los centros de transformación, un tipo de instalación donde la energía eléctrica se transforma en baja tensión para ser utilizada por el usuario final.

Las instalaciones de Baja tensión barajan siempre tensiones por debajo de los 1000 y 1500 voltios para corrientes alternas y continuas según el caso, y son las que habitualmente se utilizan en viviendas para uso doméstico, locales e industria común. Pueden denominarse instalaciones receptoras y se caracterizan por ser básicamente las que todo ciudadano utiliza constantemente para su vida cotidiana en todos los ámbitos y actividades.

Estas últimas constan de varios elementos relacionados entre sí y sin los cuales no existe la posibilidad de disfrutar de su utilidad y uso. Y son la alimentación tomada del exterior, protecciones de las instalaciones y de las personas, conductores para dirigir la corriente, mando y maniobra como son los interruptores, y finalmente los puntos de consumo directo.

instalaciones electricas

No concebimos un mundo sin electricidad. Los continuos avances de la tecnología imponen el uso constante de la energía eléctrica y el debate actual se centra en lograr energía barata, limpia y poco contaminante. Y en ellos están las compañías eléctricas, principales actores del panorama gestor de la electricidad mundial.

La energía latente en la naturaleza es la que el hombre se apresura a almacenar, y por eso los grandes ríos y lagos son fuente natural para la generación de energía. Pero también el sol y otros elementos fósiles con capaces de generar la fuerza que el hombre transforma en energía eléctrica en grandes instalaciones que la producen. Son las centrales hidroeléctricas las que conocemos más popularmente como fábricas de electricidad que proporcionan el suministro a las poblaciones del mundo. Pero no solo éstas, en la actualidad el planeta se abastece para su consumo eléctrico de otras fuentes que también son centrales eléctricas, como las nucleares, térmicas o de combustibles fósiles, solares, solares fotovoltaicas y eólicas.

Lo que siempre está en disquisición respecto de las fuentes de donde se obtienen los recursos es precisamente si éstos son renovables o no. Ni el carbón ni el gas presentan recursos renovables al menos a corto plazo porque lleva millones de años regenerarse. Sin embargo, energías procedentes del sol o del aire plantan cara a este problema porque son más fácilmente recurribles para ser transformadas en electricidad. Sin embargo, junto con la nuclear, sigue estando poco extendido su uso por razones poco claras para el gran público, o al menos lo que nos llega es una idea polémica que no acaba de solucionarse.

La mayor parte de la energía eléctrica mundial es consumida por la industria (37%), seguida del transporte con el 20%, un 11% en iluminación y climatización y el restante 5% en uso comercial y doméstico variado. Y de todos los países mundiales, los que consumen mayor volumen de electricidad son China y Estados Unidos, que también son los mayores consumidores de las 12.000 millones de bombillas que se encienden en el planeta.

Frente a estas cifras inevitables en apariencia, hace unos años surgieron voces procedentes del organismo Fondo Mundial de la Naturaleza, cuya iniciativa proponía una hora de apagón eléctrico voluntario con el que se pretende hacer descansar a la madre naturaleza de la furia extractora del hombre por sus recursos. Pero no parece incidir significativamente en el ahorro energético ni mucho menos, aunque suma conciencias para seguir investigando.

electricidad

Según el reglamento relacionado con centrales eléctricas, subestaciones y centros de transformación, la definición de éste último hace referencia a una instalación eléctrica que consta de uno o más transformadores cuyo cometido es reducir el voltaje de alta tensión en bajo, gracias también además al resto de elementos que conforman la instalación y a las obras complementarias oportunas.

Así pues, el cometido del centro de transformación es de gran importancia en cualquier entramado eléctrico que conlleve la producción, el transporte y la distribución de la energía eléctrica, siendo éste el encargado de distribuir la energía en diferentes tensiones y de posibilitar conexiones a las líneas y redes que se consideren. Y es que los valores de consumo en baja tensión son de 400/230 V o 230/127 V, mientras que los voltajes de servicio empleados en la red de distribución en media tensión son de 11, 15, 20, 35 y 45 kV. Es por ello por lo que se considera a estos componentes como el último elemento de transformación antes de llegar la energía eléctrica a los centros de consumo.

Tal y como establece el Real Decreto 1955/2000, es de obligatoria necesidad la existencia de un centro de transformación en un local destinado para su ubicación en todos aquellos edificios que superen los 100 kW de potencia total, cuyo habitáculo debe cumplir además las características en cuanto a las dimensiones apropiadas para realizar las tareas de montaje de equipos y aparatos y a las de la red de suministro aérea o subterránea en cada caso.

Según la misión y su situación en la red eléctrica, los CT se clasifican según su:

  • Alimentación: en punta y en paso.
  • Propiedad: de empresa y de abonado.
  • Ubicación: de intemperie o aéreo y de interior.
  • Acometida: con acometida aérea y con acometida subterránea.
  • Obra civil: convencional, compacto semienterrado, compacto de superficie, de maniobra y prefabricado.

Además, se establecen dos tipologías más de CT en función del número de transformadores alojados en su interior según establece la norma tecnológica de edificación:

  • Con equipo transformador sencillo: compuesto por celdas de línea, de protección, un transformador y un cuadro de baja tensión.
  • Con equipo transformador doble: compuesto por celdas de línea, dos celdas de protección, dos trasformadores y dos cuadros de baja tensión. En cuanto se duplica el número de transformadores también se duplican las celdas de protección y el cuadro de baja tensión de forma proporcional.

A considerar también en cuanto a la constitución básica de un centro de transformación es el local donde estará ubicado, debiendo cumplir éste con las normas de la construcción y edificación sobre protección de incendios.

centro de transformacion

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