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electricidad

Definir la historia de la electricidad puede resultar algo complicado, especialmente si tenemos en cuenta que la electricidad como tal no existe, sino que está considerara un fenómeno de la naturaleza.

Si nos regimos a sus inicios, es importante destacar que ya en la antigüedad esta forma de energía ocupaba un papel central para hombre. Pese a que nadie sabía exactamente de dónde venía tal fenómeno, lo cierto es que las primeras civilizaciones ya quedaron ensimismados al observar los efectos de la electricidad estática. Es decir, el resultado de frotar un cuerpo sobre un tejido de lana, de seda o de cualquier otro material de una naturaleza similar.

Pese a que por aquel entonces no eran conscientes, lo cierto es que éste podía ser considerado una de las primeras inclusiones de la electricidad en nuestra vida.

Y es que, desde su descubrimiento, la electricidad se ha posicionado como una de las energías imprescindibles en nuestro día a día siendo capaz de hacer que prácticamente la totalidad de nuestra vida gire en torno a ella.

 

¿Cuándo comenzó la electricidad?

Tendríamos que remontarnos a los tiempos de Tales de Milato para encontrar las primeras cuestiones que giraban en torno a esta cuestión. Y es que, pese a que en un principio no se le dio la importancia que requería, en los tiempos de Milato ya comenzaba a sobrevolar la idea de qué es lo que hacía que dos cuerpos que se frotaban entre sí fueran capaces de producir una energía que, hasta ese momento, era completamente desconocida.

Fue precisamente el inglés William Gilbert, la primera persona que decidió definir el concepto de electricidad tal y como lo conocemos, argumentándolo como el resultado que se desprende de frotar vidrio o ámbar sobre pequeños objetos.

 

1979, el inicio de un todo

Stephen Gray fue la persona que se encargó de estudiar el fenómeno relacionado con la transferencia de la energía a través de dos cuerpos que estuvieran en contacto. A este fenómeno se le denominó conductismo, una de las propiedades de las que gozan los materiales que con capaces de conducir la electricidad a través de sus cuerpos.

Y fue, a partir del descubrimiento de que existían materiales en el planeta que eran capaces de transferir energía utilizando su propio cuerpo como medio sobre el que transferirla, cuando se descubrió que prácticamente la totalidad de los objetos que por aquel entonces existían en el planeta eran capaces de electrizarse a través de la fricción.

 

La producción de la electricidad y las primeras formas de producirla

Cuando en aquella época ya se tenía la certeza de que producir electricidad era realmente fácil, pues únicamente bastaba con frotar dos cuerpos para producir esta energía, comenzaron a utilizarse una serie de bolas de vidrio que eran capaces de, por medio de un movimiento de fricción, producir energía de una forma sin precedentes. Por tanto, a través del vidrio fue cuando se comenzó a experimentar con este tipo de energía.

 

¿Cuándo comenzó a llegar la electricidad a nuestros hogares?

Fue a finales del Siglo XIX cuando los hogares comenzaron a recibir la electricidad en su interior. Desde bombillas hasta planchas, pasando por radios o teléfonos, la electricidad abrió un mundo de posibilidades en los hogares de todo el mundo. Una revolución que ya ningún otro elemento ha sido capaz de igualar.

Fue precisamente en el Siglo XX, con la implantación y la expansión de las primeras empresas que gestionaban la electricidad, cuando ésta comenzó a expandirse y a tener cada vez más aplicaciones. Tanto es así que a través de ella no solo logramos disponer de cada vez más comodidades y por eso es considerado uno de los grandes descubrimientos de la historia de la humanidad.

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